EN EL DESIERTO - Lam.1:1

Autor: [AUTHOR]
Publicado: 24/nov./2013
Categorías: ¡Tu Palabra, oh Dios, es Verdad!

NUESTRA SAGRADA BIBLIA

¡S.J.A!.
 
TÍTULO DE LA SERIE: ¡TU PALABRA, OH DIOS, ES VERDAD!
 
TEMA DE HOY: EN EL DESIERTO.
 
LECTURA: Versículo clave de Levítico: Lam. 1:1 (SLIDE)
 
Versículos claves de esta serie de estudios:
Sobre su origen: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”. 2ª Ti. 3:16.
Sobre su autoridad: “Sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso”. Ro. 3:4b.
Sobre su vigencia: “Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre” Is. 40:8.
“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Mt. 24:35
Sobre su función: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. Sal. 119:105
Sobre su misión:“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra... En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.” Sal. 119:9 y 11.
Su necesidad para el hombre: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Mt. 4:4.
“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. He. 4:12
 
Le damos extrema importancia a esta serie de sermones sobre nuestra Sagrada Biblia como respuesta al movimiento mundial que se ha levantado para desacreditarla ya que si se lograra, lleva a la relativización de toda La Palabra de Dios y deja al Evangelio sin Poder para redimir y cambiar el corazón del hombre dejando la Voluntad del hombre a su libre antojo y maldad.
 
INTRODUCCIÓN:
Dice Charles Swindoll sobre este libro de Lamentaciones:
“Es una advertencia muda de que el pecado, a pesar de todo su encanto y excitación, conlleva las cargas pesadas de la aflicción, pena miseria, aridez y dolor. Es otra cara de la moneda que dice “Comamos, bebamos y alegrémonos”. (4)
En la Biblia Hebrea este libro se encuentra entre los 5 rollos del Megillot, junto con Cantar de los Cantares, Ruth, Eclesiastés y Esther y es leído en ocasiones especiales, en este caso durante el Ayuno en el mes de Agosto en el cual se conmemora la Destrucción de Jerusalén y la destrucción del templo en el año 586 a.C. (2)
Es interesante resaltar que en esa misma fecha se produjo la destrucción del templo de Herodes por mano de los romanos al mando del general Tito en el año 70 d.C.(3)
Es llamativo que en la versión Septuaginta de la Biblia (y también la Vulgata Latina) se abre con una declaración sobre este escrito diciendo:
“Después que Israel fue llevado cautivo y quedó Jerusalén desierta, estaba sentado el Profeta Jeremías, llorando y endechó sobre Jerusalén con la siguiente lamentación y suspirando con amargura de ánimo y dando alaridos dijo:...” (2)
FORMA LITERARIA:
De los 5 poemas, los primeros 4 son acrósticos alfabéticos. Los capítulos 1;2; 4 se componen de 22 versículos cada uno y comienzan cada uno con una de las 22 letras del alfabeto hebreo. El capítulo 3 tiene 3 versículos para cada letra lo que totaliza 66 versículos. (2)
Este orden acróstico tal como lo tiene el Sal. 119 fue usado para ayudar a la memorización del libro de lamentaciones.
 
AUTOR Y FECHA:
Desde muy antigua tanto judíos como cristiano han atribuido esta maravillosa obra al profeta Jeremías guiado por el Espíritu Santo de Dios cuyo ministerio tuvo lugar entre los años 635 y 580 a.C. (1)
 
DESTINATARIOS:
Escrito para el Pueblo de Judá y para todos aquellos que quieran aprender del error cometido por el Pueblo de Dios al abandonarlo como Fuente inagotable de Vida. (1)
 
PROPÓSITO Y TEMA:
Complementario al libro de Jeremías, Lamentaciones es fundamentalmente un verdadero “Lamento” por el pecados del pueblo de Judá al abandonar al Dios de Israel y “buscar otra fuente de vida, cavando figurativamente cisternas rotas que no retienen el agua” (Jer. 2:13) y la consecuente destrucción que padeció... Y es un “Lamento” que aún persiste...
Aquí encontramos un triste lamento por lo ocurrido al Pueblo de Dios al ser destruido y esclavizado por el imperio Babilónico y un ardiente llamado al arrepentimiento... En el cap. 4 habla de la vanidad del esfuerzo humano. (1)
La tradición ubica al Profeta Jeremías sufriente, llorando en una gruta en las afueras de Jerusalén en el muro norte debajo de la colina llamada Gólgota, donde habría de morir nuestro Salvador sufriente Jesucristo...
Sea como fuere, el Espíritu Santo de Dios convirtió al Profeta Jeremías en un sentido verdadero en prefiguración de nuestro Señor Jesucristo lamentándose por su Pueblo (Jer. 13:17), así como nuestro maestro lloró previsualizando la destrucción de Jerusalén al no reconocer Israel el tiempo de su exhortación (Mt. 23:36 al 38) (2)
 
LA VIDA CRISTIANA:
El Pueblo de Israel y luego el de Judá padecieron estos horrores por haber desobedecido los mandamientos de Dios y haber abandonado el mandamiento más importante que todo hijo de Dios posee:amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas”.(Dt. 6:5 – Mt. 22:37 – Mc. 12:30)
Dios les había advertido en Dt. 31:17 que si los abandonaban anularían el Pacto que Dios había concertado con ellos. Así, Él los iba a abandonar y entonces les sobrevendrían muchos males y angustias. A su vez ellos dirían: “¡Todos estos males nos han sobrevenido porque nuestro Dios no está en medio de nosotros!”.
Jeremías fue testigo ocular de cómo la mano protectora se había apartado de su Pueblo y había quedado la ciudad hecha un desierto y al verla, se puso a llorar y lamentar cómo había quedado su país.
De la misma manera el Hijo Pródigo que al abandonar la casa de su Padre y luego verse en una condición miserable en el desierto de la vida, lloró amargamente (Lc. 15:11 al 32)
Es por ello que cuando nos encontramos en el desierto de nuestra vida por haber abandonado a nuestro Dios o por diversas circunstancias como las pruebas, que debemos recordar y obedecer lo que Dios le dijo por medio de Jeremías al Pueblo de Dios:
 
“Así ha dicho el Señor: Párense en los caminos, y miren, y pregunten por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y anden por él, y hallarán descanso para sus almas”. (Jer. 6:16)
Pero Dios, que permite el crisol de la pruebas, no deja desamparado por siempre a sus hijos y Jeremías en Lamentaciones le recuerda al remanente que queda que:
 
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.
Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca.Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová.
Porque el Señor no desecha para siempre;
Antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias;
Porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres.(Lam. 3:22-33)
 
Pero en el crisol de la pruebas, nuestra fe se va perfeccionando. Israel, luego de este cautiverio babilónico no fue igual, la idolatría no volvió a apoderarse más del pueblo de Dios. Férreo defensor de su amor por Dios, enfrentó imperios como el griego, el romano y finalmente el nazi, pero su fe no fue quebrantada...
Ana, madre del último de los Jueces, sufrió el quebranto de una vida cruel, por su esterilidad y la burla de su familia, pero Dios usó esa prueba para labrar el corazón de Ana y llevarla a decidir dar su hijo al servicio de Dios, del cual generó un siervo como Samuel. Sin la prueba de Ana, no habríamos tenido a un Samuel (1ª S. 1: al 22).       
 
CONCLUSIÓN:
Es el momento de adversidad, en medio del desierto de nuestros corazones donde miramos al Señor para ser restaurados y donde Dios obtiene lo mejor de nosotros. En medio del dolor y de la oscuridad es cuando David escribió los versos más hermosos en el libro de los Salmos.
David miró al Señor y fue renovado, Ana lo hizo de igual manera, Jeremías también lo hizo a pesar que todos no lo hacías... Nosotros, ¿lo haremos?
En uno de los momentos más difíciles de su vida, esta cantautora de Hillsong, Brooke Ligertwood escribió la letra y música de la canción Del Desierto con la cual cerraremos la presente meditación.
 
 
¡S.D.G!
 
 
BIBLIOGRAFÍA:
1.- NUESTRA SANTA BIBLIA. Donald DEMARAY. Edit. LOGOI.
2.- NUEVO MANUAL BÍBLICO DE UNGER. Merrill F. Unger. Edit. Portavoz.
3.- BIBLIA DE ESTUDIO MAC ARTHUR. REINA VALERA 1960. Edit. Grupo Nelson.
4.- COMENTARIO BÍBLICO de Willam Mac Donald. Edit. Clie.
5. AUXILIAR BÍBLICO PORTAVOZ. Harold L. Willmington. Edit. Portavoz.

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